lunes, 16 de noviembre de 2009

Piedras al aire

Cuando las personas llegan a la cima de su fama deben cuidar mucho su reputación porque es muy fácil perderla. Hay quién se endiosa tanto durante el ascenso que después no se percata de su caída, porque no existe un tonto que no sea admirado por otro tonto. Y ya se sabe que vale más escuchar la represión de un sabio que las alabanzas de tu rémora, pero claro, un tonto siempre está satisfecho de sí mismo.

Solo verle caminar, con la barbilla desafiante y la cabeza entre los hombros ya provoca animadversión. Esa pose chulesca la ha contagiado a sus seleccionados que se comportan durante el partido como auténticos maleantes a los que además de inculcarle malos comportamientos, los ningunea porque su egolatría no permite que otro pueda destacar. Solo él.

Como jugador estuvo en cuatro mundiales y solo en el del 86 fue el gran jugador de su época. Después empezó la cuesta abajo para finalizar en el del 94 donde fue expelido como una ventosidad apestosa por cocainómano.

También Mario Kempes gano un mundial y no hay comparación posible entre ambos. A Mario todos le recordaremos con simpatía porque supo asumir la gloria con un comportamiento decente.

Los hipócritas cuando olisquean el peligro se apresuran a pedir perdón como los cobardes y la FIFA lo sanciona con una multa y dos meses de suspensión (castigo demasiado leve vistos los antecedentes) por su desprecio a la prensa que no comulga con sus ideas.

Me duele que la patria de D. Alfredo haya errado de esta manera en la elección de seleccionador.

“Tan peligroso es que lances piedras al aire como que a un tonto le des trabajo en tu casa” (Proverbio)

3 Comentarios:

Jesús Clares dijo...

Creo que no se puede decir más claro.

Unknown dijo...

Pues que quieres que te diga. A mi me encantó la frase. Ya era hora de que alguien pusiera a la prensa en su sitio. No voy a hablar de la personalidad de Maradona, pero creo que le caen igual de bien los periodistas que a Don Alfredo. Me parece que la sanción es una chorrada, porque el no se comportó mal ni en el banquillo ni en el terreno de juego, en todo caso le tendrían que haber suspendido con no poder hacer declaraciones a la prensa durante dos meses. Y la multa... pues que para el dinero que tiene, poner a caldo a los periodistas sale realmente barato. Me jode que la libertad de expresión sirva para algunos, que corriendo se escudan en ella, y para otros no.

Antonio José dijo...

Yo, de pequeño, cuando jugaba al
futbol con los amigos del barrio, de-
pendiendo de donde me tocara jugar,
me pedía el nombre de un jugador y,
mis amigos hacian lo mismo. El que más me pedía era a Santillana y, a
veces metía cada golazo que, ni yo mismo me lo creía. Lo imitaba en todo.
Y cuando me tocaba jugar de defensa,
me pedía a Benito y, en esos partidos
más de un amiguete se iba llorando a
casa.
Digo esto porque, ahora veo en
los parques a los niños jugando al
futbol y, cuando marcan gol, lo ce-
lebran igual que los jugadores de
ahora. Chupándose el dedo pulgar,
señalándose la espalda con los dos
pulgares o, tapándose la cabeza con
la camiseta. Los niños lo imitan
todo. Pero hay un elemento muy pe-
ligroso por ahí suelto, com muy ma-
la influencia para los niños.
Señores de Argentina; Denle
las gracias por todo y, escondanlo.
De esa forma conseguirán que millo-
nes de habitantes del mundo, no pa-
semos vergüenza ajena.
Lo pueden dejar de bufón de la
Corte de Cuba. Que parece que eso
le gusta.