Toda la prensa ha dado la noticia del fallecimiento, historial y glosario de D. Luís Molowny al que tuve la oportunidad de ver jugar en el Bernabeu durante su último año en activo.
No voy a dar su currículo porque es bien sabido. Solo diré que se fue un caballero del fútbol, una gran persona y un magnífico entrenador: “Defensas a defender, medios a trabajar a destajo y delanteros a meter goles”. No hace falta más.
Su famosa frase. “Muchachos, salgan y jueguen como saben” la completaba más tarde en las ruedas de prensa cuando le preguntaban cómo consiguieron remontar este o aquel partido. “Bueno, mis jugadores saben que los partidos duran noventa minutos y no terminan hasta que el árbitro pita el final”
Esa frase sirvió más tarde para que Juanito le dijera al italiano de turno: “Noventa minuti en el Bernabeu son molto longos”.
Podríamos decir que Molowny, el bondadoso canario, fue el precursor o por lo menos el impulsor como entrenador de lo que más nos gusta a los madridistas, la constancia y el esfuerzo.
Florentino Pérez en lugar de estar en el palco del Jerez viendo el partido debería haber viajado a Las Palmas para dar el último adiós a una buena persona que se lo merecía con creces. Que hayan ido Butragueño como Presidente de Relaciones Institucionales y Amancio como representante de los veteranos es insuficiente.
Cuando fallece una persona que ha contribuido en gran medida al crecimiento y prestigio del Real Madrid es necesario que en su funeral esté presente el mismísimo Presidente del Club y con él los que considere oportuno. Su ausencia ha chirriado por más que los jugadores portaran brazalete de luto y la corona de flores acompañara en el funeral.
Sr. Pérez anote un cero en su casillero.
No voy a dar su currículo porque es bien sabido. Solo diré que se fue un caballero del fútbol, una gran persona y un magnífico entrenador: “Defensas a defender, medios a trabajar a destajo y delanteros a meter goles”. No hace falta más.
Su famosa frase. “Muchachos, salgan y jueguen como saben” la completaba más tarde en las ruedas de prensa cuando le preguntaban cómo consiguieron remontar este o aquel partido. “Bueno, mis jugadores saben que los partidos duran noventa minutos y no terminan hasta que el árbitro pita el final”
Esa frase sirvió más tarde para que Juanito le dijera al italiano de turno: “Noventa minuti en el Bernabeu son molto longos”.
Podríamos decir que Molowny, el bondadoso canario, fue el precursor o por lo menos el impulsor como entrenador de lo que más nos gusta a los madridistas, la constancia y el esfuerzo.
Florentino Pérez en lugar de estar en el palco del Jerez viendo el partido debería haber viajado a Las Palmas para dar el último adiós a una buena persona que se lo merecía con creces. Que hayan ido Butragueño como Presidente de Relaciones Institucionales y Amancio como representante de los veteranos es insuficiente.
Cuando fallece una persona que ha contribuido en gran medida al crecimiento y prestigio del Real Madrid es necesario que en su funeral esté presente el mismísimo Presidente del Club y con él los que considere oportuno. Su ausencia ha chirriado por más que los jugadores portaran brazalete de luto y la corona de flores acompañara en el funeral.
Sr. Pérez anote un cero en su casillero.
1 Comentarios:
No tenía conocimiento de la
ausencia de Florentino Pérez en el
entierro de D. Luis Molowny.
Muy mal Florentino, muy mal.
Es Ud. el Presidente del Real Ma-
drid. Y ser un señor, no es sufi-
ciente. Hay que parecerlo.
Piense que hay personas que son tan pobres, que solo tienen di-
nero. No me sea una de ellas.
Y a D. Luis. Muchas gracias
por su gran aportación en hacer más
grande este Real Madrid.
Publicar un comentario