“Regalaremos veinte mil vuvuzelas, publicitaremos que serán el símbolo de Sudáfrica en el Mundial, agasajaremos a los panzudos barandas y venderemos dos millones de unidades”.
Algo parecido a esto debieron decidir en la reunión de ejecutivos fabricantes de ese instrumento insufrible. La ignorancia mundial es tan abundante que probablemente se ponga de moda y vendan millones para nuestra desgracia. Ya ocurrió en tiempos pretéritos cuando las banderas aparecieron en los estadios y poco a poco fueron instalándose en todo el mundo.
Distintas emisoras de radio, televisión y algunas Federaciones de Fútbol han intentado que la FIFA las prohíba pero sus integrantes, presuntamente, están incluidos entre los panzudos barandas untados por los fabricantes.
Hay una cosa cierta, la gente no va a los partidos a animar a su equipo, va a meter un ruido insufrible que sobrepasa en demasía los decibelios tolerados por el oído humano.
La BBC está estudiando retransmitir los partidos sin sonido ambiente pero como se le ocurra consultarlo con la empresa dueña de la señal seguramente no se lo permitirán. Es lo que tiene la globalización, que uno decide por todos.
En casa hace tiempo que decidimos ver los partidos sin sonido, antes era por no oír a ciertos seudo periodistas y ahora además, por el ruido tan desagradable que proporciona el sonido de la ignorancia. Y conste que no estoy hablando de colores de piel.
Algo parecido a esto debieron decidir en la reunión de ejecutivos fabricantes de ese instrumento insufrible. La ignorancia mundial es tan abundante que probablemente se ponga de moda y vendan millones para nuestra desgracia. Ya ocurrió en tiempos pretéritos cuando las banderas aparecieron en los estadios y poco a poco fueron instalándose en todo el mundo.
Distintas emisoras de radio, televisión y algunas Federaciones de Fútbol han intentado que la FIFA las prohíba pero sus integrantes, presuntamente, están incluidos entre los panzudos barandas untados por los fabricantes.
Hay una cosa cierta, la gente no va a los partidos a animar a su equipo, va a meter un ruido insufrible que sobrepasa en demasía los decibelios tolerados por el oído humano.
La BBC está estudiando retransmitir los partidos sin sonido ambiente pero como se le ocurra consultarlo con la empresa dueña de la señal seguramente no se lo permitirán. Es lo que tiene la globalización, que uno decide por todos.
En casa hace tiempo que decidimos ver los partidos sin sonido, antes era por no oír a ciertos seudo periodistas y ahora además, por el ruido tan desagradable que proporciona el sonido de la ignorancia. Y conste que no estoy hablando de colores de piel.
3 Comentarios:
Es verdad. Es desagradable a más no poder.
Parece que hay un abejorro de cuatro
toneladas sobrevolando el campo.
Entre eso y el locutor de Cuatro TV. dan ganas de ir al baño, y dedicarles
el "paquete".
No me gustan las prohibiciones. Por lo poco que me he documentado se usa desde hace décadas en EE.UU y Africa. Se prohíbe el acceso con banderas que tengan mastil, botellas cerradas, latas, etc. A este ritmo en silencio y con el uniforme oficial de la FIFA ;-).
Tecnológicamente estoy seguro que es posible filtrar las vuvuzelas en la retransmisión. Si Enrique Iglesias suena bien, me juego el cuello a que eso es pan comido. También podemos hacer algo más de aquí, cambiarles las vuvuzelas por un bombo, no veas que cachondeo.
La gente debería ir al campo tocando violines al ritmo de Vivaldi. Todo lo demás debería estar prohibido. Que es eso de silvar, aplaudir, cantar... vulgares sonidos a prohibir.
Ahora en serio, el sonido de las vuvuzelas es desagradable, pero no más que J.J. Santos. Si no se puede prohibir lo segundo, sería injusto prohibir lo primero.
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